Un sistema de inyección de nanoburbujas funciona incorporando burbujas de gas extremadamente pequeñas al agua de riego antes de que llegue a las plantas. Estas burbujas pueden ser de oxígeno (O₂), ozono (O₃), dióxido de carbono (CO₂) u otros gases según la aplicación.
Ventajas:
- Mayor oxigenación radicular: mejora absorción de nutrientes y salud de raíces.
- Mejora microbiológica: promueve microorganismos benéficos y reduce patógenos anaerobios.
- Mayor solubilidad de gases: las nanoburbujas no suben rápido a la superficie como las burbujas grandes.
- Efectos fisicoquímicos: las nanoburbujas generan carga superficial negativa, ayudando a desprender biofilm en tuberías.